
Deje de escribir hace ya meses. De ese día 31 hasta el presente día de marzo ha pasado ya medio año. La suerte no estuvo de mi lado y tuve que volver a mi ciudad.
Estos meses han sido en la sombra, han servido para revivir una vida ya muerta, irónico juego de palabras. La única forma de renacer es desde las cenizas. He quemado todos mis falsos pasos y esas póstumas hojas, ante mi queda el mundo y una vida preparada para simplemente ser vivida.
Escribo este blog a la nada, no confío ni espero que nadie lo lea. Escribo, solamente escribo.

